lunes, 30 de mayo de 2011

Llegada al Manglar

Un equipo de investigación y combate llega al manglar. Hay que averiguar qué ha pasado en ese centro de investigación, el Laboratorio 6. Los helicópteros baten sus alas sobre la húmeda calima de Guatemala, buscando su objetivo.

Por ahora no es más que un boceto, pero pronto os pondremos el acabado final. Esto promete.

viernes, 27 de mayo de 2011

¿Sobre papel amarillo?

De pronto me ha sorprendido Luis haciendo bocetos de páginas sobre fondo amarillo. En serio. Ha pintado en una hoja amarilla, la ha escaneado y me la ha mandado con el texto en el correo: Le he dado una segunda vuelta a la idea en la página amarilla.

Hasta que no vi el dibujo no entendía de qué estaba hablando, la verdad, pero una vez visto me quedo a cuadros. Estos artistas están majaretas. ¡¡Si ya es difícil dibujar sobre blanco!! Algún día os pondré por aquí algunos de mis "monos" cuando trato de explicarle a Luisete cómo veo yo una página, para que veáis que es normal que cuando se habla de dibujar yo lo vea todo colorado y con mensajes brillantes de "Danger".

Pero me ha hecho gracia, así que os pongo aquí una parte de la página, y así disfrutáis otra vez de los dibujos de Luis, que últimamente os teníamos algo abandonados.

miércoles, 25 de mayo de 2011

La noche que la vi

Estaba resplandeciente. Un brillo encantador envolvía sus cálidas formas mientras saltaba despreocupadamente sobre el bordillo de la acera. No pude desviar mi mirada. En comparación con ella, todo parecía gris, anodino, frío y vacío. Muerte vestida con alegres colores casi invisibles para mi.

Escuchaba ruidos estridentes de los que no entendía su origen ni su significado, y apreciaba con desgana el movimiento continuo del mundo a su alrededor. Quise decirle algo, quise llamar su atención, quizá incluso ¿alertarla? No, eso no. ¿Por qué? Solo quería apreciar de cerca esa luminiscencia amable y alegre que no me cansaba de mirar, mientras me acercaba.

De pronto ella me miró. Sonrió con una media sonrisa nerviosa, o quizá no fuera esa su intención, no lo sé. Pero sí que la vi alejarse, de forma rápida, a la carrera, sin dejar de mirar hacia atrás, hacia mi. Sin duda era una llamada, un reto, una promesa. Como si me hiciese falta algo más que su propia esencia para tentarme y hacerme seguirla a donde quisiera llevarme.

Pero cayó. Tropezó torpemente con un pequeño escalón y cayó sobre el duro cemento con un sonido apagado y distante, que casi no pude percibir. Quise auxiliarla, darle un abrazo, besarla.... Quise ser ella. Llenar su vacío interior y apoderarme de su luz imperecedera.

Sentí un fuerte dolor. Vi su cara contraerse en una extraña mueca de horror y sentí como me derramaba en un surtidor de fuego e hielo, frente a su rostro atemorizado cubierto de perladas lágrimas. Y no volví a verla. Pensé que eso me hubiera importado, que sería algo que no podría sobrellevar después de haberla deseado tanto. Hasta que comprendí, que ahora, yo era ella.

lunes, 23 de mayo de 2011

Parece fake, pero no

Mi querido amigo Gerardo, me ha reenviado ésta noticia del Centro de Control de Enfermedades en USA, que en su campaña de preparación de la población ante catástrofes y desdichas, ha emitido las recomendaciones para enfrentarse a un Apocalipsis Zombie, y para la preparación de un kit de supervivencia a tal efecto.

Algunas de las medidas, dicen, serán aplicables a muchos desastres naturales o ataques terroristas, pero claro, hacerse fuertes en terreno elevado con visibilidad sobre los accesos, montar barricadas y disparar siempre a la cabeza, entendemos que no serían de mucha utilidad ante un ataque con antrax, o un tornado, por ejemplo.


Os dejamos el enlace a la página, para que veáis que no mentimos. Esperamos sinceramente que sigáis los consejos, aunque el tema de las armas en España esté algo más limitado. Nunca sabes quién va a llamar a tu puerta, ¿verdad? ;-).



http://emergency.cdc.gov/socialmedia/zombies_blog.asp

viernes, 20 de mayo de 2011

No somos nadie...

...y menos en camiseta. Eso lo decía mucho mi señor padre, y a fe mía que es una gran verdad. Cuando nos desposeen de todo lo que nos adorna, nos quedamos poco menos que en nada. Como el que recriminaba a su mujer por admirar a un joven adonis "si a ese le quitas el coche deportivo, los abdominales tallados en piedra, la sonrisa profiden y la melena rubia ¿qué te queda?" a lo que ella respondió: "pues tu".

Así nos quedamos cuando las capas sucesivas de nuestras estudiadas fachadas, caen cual capas de cebolla, dejando al aire las míseras vergüenzas que nos delatan como lo que somos. Poco menos que tu, o yo, o aquél.

Pero ¿y si fuéramos menos aún que eso? ¿Y si ni siquiera fuésemos dueños de nuestros actos y nos viésemos sometidos a una voluntad diferente? No mejor, ni mayor, ni más poderosa, sino solo... diferente. Así son nuestros queridos infestados. Así son quienes se convertirán en la amenaza más evidente en nuestro relato. Aunque no sean la única amenaza, ni como ya suponéis, la más peligrosa.

Pero mientras caen los velos y descubrís los secretos mejor guardados de nuestra historia, podéis deleitaros con estos bocetos de Luis. Que los disfrutéis.


miércoles, 18 de mayo de 2011

Firmas de La Huella de Lorca

Siguiendo con el tour de presentaciones de "La Huella de Lorca", nuestro amigo Carlos Hernández estará este sábado en Málaga, firmando ejemplares de su novela gráfica junto a su "Director de Tesis" El Torres (que ganas de conocerte tenemos, por cierto) y también junto a Gabriel Hernández (que no es familiar suyo ¿eh?) que firmará ejemplares de "El Bosque de los Suicidas".

Os deseamos mucha suerte, desde la más pura y reconcentrada envidia.

martes, 17 de mayo de 2011

Duerme...

Cae la noche y te resistes a encontrar el reiterado camino hacia tu lecho. Sientes la pesadez de tus párpados como a ese viejo amigo que anuncia el descanso. Dejas atrás el recuerdo de los sinsabores del día y te sorprendes esperanzado en un amanecer mejor.

Es esa pequeña lumbre que da la esperanza la que revitaliza tus dormidas extremidades y te impulsa a tomar el tren de las tres paradas, cocina, baño y cama. Casi sin darte cuenta estás dormitando en el trono de los vasallos mientras algún exaltado desde la FM de los disgustos de la mañana, trata esta noche (como todas las otras) de convencerse a sí mismo de lo injusto que resulta que su equipo de fútbol no lo gane todo.

Al fin consigues las fuerzas para llegar hasta tu dormitorio, y cuando caes postrado con la lápida de un nuevo día sobre tu espalda, parece que morfeo te ha dado esquinazo y se ha perdido en las sombras de la cálida oscuridad.

Miles de pensamientos atiborran entonces a tu pobre cerebro, que amasaba apenas hace unos minutos el dulce deseo de un descanso merecido, impidiéndote conciliar el ansiado sueño que, por creerlo conseguido, ahora se antoja imprescindible.

¿Qué puede mantenerte despierto cuando ya atisbaba el onírico descanso tan deseado? ¿Porqué tu piel se enfría bajo el vello encrespado? ¿Porqué sientes cosquillas en la nuca y el sudor resbala por tu frente ahora recorrida por profundos valles de preocupación y extrañeza?

Tratas de engañarte y sentirte ignorante de la inquietante verdad, persistente y obcecada en hacerse recordar. Das vueltas y vueltas, luchando por arrinconar tu conocimiento, intentando vencer a tus miedos y tus sospechas, no oyendo lo que no quieres escuchar tras la puerta, negando los crujidos de las bisagras y el sordo rumor de los pies que se arrastran y las gargantas ahogadas en murmullos de muerte.

Hasta que al fin, la mentira se desliza sobre ti como un castillo de naipes riega la mesa recién encerada. Un contenido silencio repentino que hace que una sonrisa asome en tu rígido gesto. Una pequeña brisa que llena de aire tu pelo sudoroso. Un segundo de paz que, tal vez por ser el último, se antoja eterno. Y entonces...